NOVALENADA
No todas las bandas nacen para gustar.
Algunas nacen para resistir.

NOVALENADA es una de esas. No surge de un casting, ni de una oficina, ni de una estrategia. Nace como nacen las cosas verdaderas: por necesidad. Por urgencia. Por la imposibilidad de callarse. En 2018, cuando Javier Bareiro y Sergio Carrizo deciden empezar este proyecto, no estaban buscando un sonido de moda ni un lugar cómodo dentro del mapa musical. Estaban buscando una forma de decir lo que duele, lo que pesa, lo que se vive todos los días en silencio. Y eligen el rock como se elige un arma noble: porque es directo, porque no miente, porque no pide permiso.
Desde el comienzo, NOVALENADA se planta en un territorio claro: el del under real, ese que no se maquilla ni se disfraza de épica, porque la épica ya está en sobrevivir. En ensayar cuando se puede, en grabar con lo que hay, en tocar donde te dejan, en armar canciones que no bajan la cabeza. En 2019 graban su primer demo de seis canciones propias, y publican el video de “No Vales Nada”. El título no es casual. No es provocación vacía. Es una frase que podría salir de cualquier esquina, de cualquier discusión, de cualquier derrota cotidiana. Es el espejo donde muchos se ven reflejados. Es una declaración brutal, sin anestesia.

Como toda historia under que se precie, el camino no fue recto ni sencillo. La banda se fue armando a fuerza de encuentros, de búsquedas, de insistencia. Primero se suma Martín Capusotto en el bajo, aportando profundidad y peso. Más tarde, ya en 2025, la llegada de Héctor Cansino en batería termina de sellar una formación que hoy suena compacta, firme, con músculo y nervio. No hay piezas de más. No hay adornos innecesarios. Cada integrante cumple un rol en esta maquinaria que avanza lenta pero decidida, como una locomotora vieja que todavía tiene fuego en el pecho.
El corazón de NOVALENADA late fuerte en sus letras. Ahí está la diferencia. No hablan de héroes lejanos ni de fantasías ajenas. Hablan de personas. De personajes que podrían ser el vecino, el amigo, uno mismo. Reales o ficticios, no importa: todos cargan una verdad encima. La lírica es poética sin ser delicada, cruda sin ser gratuita. Describe escenas de la vida, fragmentos de realidad, momentos donde algo se quiebra o se revela. No buscan dar lecciones: buscan contar. Y en ese contar, algo se activa en quien escucha.
Musicalmente, la banda se mueve dentro del rock, pero sin aceptar fronteras rígidas. El sonido es directo, de riffs contundentes y pegadizos, de armonías simples que no esconden su intención. Cada canción avanza con paso firme, como si supiera exactamente a dónde quiere ir. No hay virtuosismo para exhibir, hay potencia para transmitir. En vivo, esa búsqueda se vuelve experiencia: NOVALENADA no toca para entretener, toca para conectar, para que algo pase. Para que el público no salga igual que como entró.

Durante 2025, la banda recorrió escenarios del circuito de zona norte del conurbano bonaerense, su territorio natural. Ahí donde el rock todavía se transpiraba, donde el público está cerca, donde no hay vallas entre la banda y la gente. Shows donde cada tema se defiende como si fuera el último. Donde el aguante no es una palabra vacía, sino un pacto silencioso entre quienes tocan y quienes escuchan. Ese es el hábitat de NOVALENADA: el de las fechas chicas que se vuelven grandes por lo que se vive adentro.
Hoy, la banda está trabajando en un repertorio de diez canciones que formarán parte de un disco proyectado para 2026. No hay ansiedad, hay convicción. No hay apuro, hay camino. Mientras tanto, siguen tocando, afinando el mensaje, fortaleciendo la identidad. Porque NOVALENADA no corre detrás de nada: avanza a su ritmo, con la certeza de quien sabe de dónde viene.
Recomendar a NOVALENADA no es solo recomendar una banda. Es tomar partido. Es decir que el rock sigue respirando en los márgenes, en lo suburbano, en lo que no entra en playlists prefabricadas. Es afirmar que el under no es una etapa de paso, sino un lugar de pertenencia. Una trinchera. Un modo de estar en el mundo.
Si buscás canciones con calle, con peso, con verdad. Si todavía creés que el rock tiene que decir algo. Si entendés que la épica no está en el éxito sino en la resistencia. Entonces escuchá a NOVALENADA. Porque mientras otros miran desde arriba, ellos siguen empujando desde abajo. Y desde ahí, desde el barro, el ruido y la noche, también se escribe la historia.
